
Hoy en día, muchos viticultores se ven sorprendidos por el aumento de los síntomas foliares de la Esca/BDA. Pero ¡existen soluciones! He aquí un resumen de prácticas eficaces.
Con el desarrollo de nuevas prácticas, el creciente número de heridas de poda se ha convertido en una auténtica puerta de entrada para los patógenos responsables de las enfermedades de la madera: Esca y BDA (Brazo Negro Muerto). Se pueden tomar varias medidas para limitar el número y el tamaño de las heridas de poda: una poda que respete el "flujo de savia" garantiza un mejor aporte de agua al follaje, y una poda que evite crear heridas demasiado grandes o demasiado cerca del corazón de la vid limitará la penetración profunda de los agentes patógenos. Favorecer el desborre en verde limitará el número de heridas de poda, y dejar los conos secos retrasará la penetración de los patógenos.
Para limitar el impacto de las enfermedades de la madera, lo primero que hay que hacer es limitar la propagación de los hongos patógenos. Para ello, eliminar las cepas y ramas muertas es una primera medida profiláctica importante para limitar el riesgo de contaminación. Utilizar cepas jóvenes "sanas" en cada plantación es un segundo paso hacia una parcela más sana(http://www.mercier-groupe.com/fr/force-t). Por último, hay que adaptar el manejo de la vid y controlar el vigor, ya que un vigor excesivo favorecerá la aparición de síntomas foliares. A la inversa, las plantas atrofiadas o poco sanas son menos resistentes a los patógenos.
