
Biocontrol y bioestimulación en arboricultura
La limitación de los residuos fitosanitarios en arboricultura es una cuestión crítica, agravada por las exigencias de los clientes del sector y las expectativas de los consumidores. Las soluciones de biocontrol y bioestimulación aplicadas deben tener en cuenta las limitaciones de rendimiento técnico y económico a las que se enfrentan los arboricultores: el rendimiento y la calidad gustativa y visual de los frutos. Los microorganismos utilizados en el biocontrol o la bioestimulación ofrecen a los arboricultores una solución práctica para proteger sus cultivos y garantizarles una cosecha de calidad.
Enfermedades en el huerto (Botrytis, Oidio, Costra, Chancro)
Los patógenos de los huertos están activos durante todo el ciclo vegetativo, desde el brote hasta la cosecha. Algunos cultivos se protegen durante todo el ciclo para garantizar una fruta estandarizada para la industria y los consumidores, cumpliendo al mismo tiempo los Límites Máximos de Residuos (LMR).
Agrauxine ya participa en el desarrollo de nuevas soluciones de biocontrol basadas o derivadas de microorganismos (hongos y levaduras) que pueden integrarse en los programas de tratamiento habituales utilizados por los arboricultores.


Enfermedades de almacenamiento "postcosecha
Algunos sectores frutícolas (cítricos, plátanos, manzanas, etc.) se caracterizan por numerosas etapas desde la recolección hasta el punto de consumo (almacenamiento, transporte, exposición en la tienda, etc.) que pueden alterar el aspecto de la fruta. Para mantener su calidad, es importante poder protegerlas de forma sostenible y eficaz, respetando al mismo tiempo la salud del consumidor. Los productos a base de levadura son especialmente adecuados para proteger la fruta después de la cosecha.
Bioestimulantes, nuevas tecnologías para arboricultores
Los microorganismos utilizados en la bioestimulación de cultivos tienen efectos positivos sobre el rendimiento y la calidad de los frutos.
Su interacción directa con la fisiología de la planta estimula el crecimiento, la vitalidad y el cuajado de los frutos. Estas propiedades aportan beneficios tangibles a los componentes del rendimiento, como el número de flores, la precocidad, el peso y el tamaño del fruto, el color y el contenido de azúcar.
Estos productos limitan los efectos del estrés abiótico (calor, falta de agua, frío, etc.) sobre la cosecha comercializable: estallido de frutos, heterogeneidad de calibres, aborto de flores y cuajado de frutos.



Biofungicida contra la botritis en uvas, tomates y fresas y la moniliosis en fruta de hueso.
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